Leyendo los primeros comentarios en mi entrada, iba surgiendo en mí la pregunta, qué tanto nos dejamos envolver en la "Red"?....Y ciertamente debo admitir que a medida de que dedicamos más espacio a la pantalla, más vamos virtualizando nuestra vida..O se trata del efecto contrario de que vamos introduciendo esa parte que vivimos virtualmente a nuestro mundo real y. casi sin darnos cuenta vamos homogenizando una cosa con la otra. Lo peor de ésto sería indudablemente, cuando ya no podamos distinguir lo uno de lo otro: el mundo virtual y el real.. Afortunadamente estamos siempre en la posición que nos permite divisar los límites de dichos espacios..Pero, a cuántos no nos ha pasado que se nos va la mano o mejor dicho, de los dedos en el teclado que nos transporta sin que siquiera sospechemos, a la más fantasiosa existencia, y así vamos dejando detras nuestra realidad, para enfrascarnos en algo que a lo mejor solo existirá en la pantalla y nuestras mentes. Evidentemente que podemos escoger cuánto nos alejamos de nuestra realidad y cuánto nos enredamos en estos cables virtuales..Y lo peor es que mientras más nos liamos, más nos va gustando..Como todos los vicios! ..Y escoger entonces se convierte en una tortura...Esa elección de poder limitar nuestro consumo virtual dificilmente nos resulte un "fly al catcher". Pero es que quién, que una vez haya traspasado las puertas de la pantalla no ha sido víctima de un amor o flirt virtual? Quién no ha encontrado "amigos virtuales" con quienes se comparten los mismos intereses y que se sienten hasta más reales que los que estan a nuestro alrededor..
Olvidamos, gravisimo error, que aquel que decide adentrarse en este laberinto debe aceptar las reglas del juego, y el resultado es simple : o ganas o pierdes. Y es de esta manera cuando pasado los primeros excesos, abusos, orgías dionisíacas, cuando se nos esfuma el éxtasis que vemos que esas relaciones virtuales no eran más que espejismos, elementos idealizados, y lo virtual no es más que el campo de proyección de esos sentimientos y de esas emociones que no tienen quizás cabida en lo real..A muchos les da esta "realidad" aunque resulte paradójico llamarlo así, de lleno en la "jeta"...bien sea porque hayan tenido un encuentro con resultados dignos de un drama a la Hollywood o simplemente su historia cibernética se evaporó como una burbuja de jabón. Cuando estas cosas pasan nos volvemos de alguna manera más pragmáticos..Cerrandonos prácticamente a esas relaciones intangibles, convirtiéndonos en seres herméticos a esos amores brumosos..
Porque da igual que la decepciones hayan sido reales o virtuales, las secuelas son las mismas..Pero no por ello dejamos ni echamos de lado todo lo que nos brinda este medio..Y aunque muchas veces nos encontremos en una situación emocional con sentimientos "kafkianos" que mezclan el miedo y la desconfianza por todo aquello que encontremos en la Red, nos reponemos rápido de ese letargo y aprovechamos la magia de poder compartir, descubrir, aprender y aprehender otras culturas, estilos y formas de vida..Esto se convierte en casi una máquina del tiempo..Basta una palabra y me traslado de un lugar a otro, de una época a la siguiente..Porque no existe el espacio ni el tiempo en este mundo virtual..
Quizás ahí es donde reside el peligro y la seducción de esta zona computarizada..Se puede efectivamente hacer y ser todo! No necesariamente lo que busquemos o encontremos en la Red funciona para alejarnos de la realidad, usémoslo para enriquecerla!
Claro que en el mundo virtual no se encuentran siempre las relaciones perfectas ni amigos verdaderos, pero en una disco, en un café, en la calle tampoco..Como todo en la vida, nos toca depurar siempre..La ventaja es que de los amigos virtuales nos deshacemos facilmente con solo apagar un botón!